Mis tesoros

Lilypie Fifth Birthday tickers
Lilypie Kids Birthday tickers

martes, 29 de abril de 2014

Resumiendo Abril



El mes comenzó mientras nosotros estábamos recomponiendo nuestras vidas, poco a poco lo estamos consiguiendo y parece que las cosas van avanzando entre nosotros. Hemos tenido dos discusiones de las que hemos sabido salir en poco tiempo, la primera la empezó mi marido, no recuerdo porqué, pero enseguida se dio cuenta de que era una tontería, me pidió disculpas, nos dimos un beso y fin. La segunda fue más complicada, mientras mi marido acudía a una entrevista de trabajo, sus padres se habían encargado de llevar al niño al futbol y de dejarlo con mis padres al acabar la actividad, pero cuando le llevaron, ni le cambiaron de ropa, ni le abrigaron…con 15ºC dejaron a mi hijo con la equipación de futbol, es decir, en manga corta y en pantalón corto, mi madre le abrigó con lo que tenía, pero claro…yo me puse que me salía humo por las orejas cuando fui a buscarles. Total, que al llegar a casa le monté la mundial a mi marido, cuando realmente los que no habían actuado correctamente eran sus padres, no él… me costó algo más de cinco minutos calmarme, pero lo conseguí, le pedí disculpas y él me susurró que lo peor de todo es que yo tenía razón respecto a sus padres.

He comprendido que él bastante tiene con los padres que le han tocado en suerte, ellos que nos dijeron que contáramos para lo que necesitáramos con ellos, que el problema era yo, porque no les dejaba cuidar de los niños…después de haberse comprometido a llevar 2 veces por semana al niño al futbol, al menos mientras dure el nuevo mierdatrabajo que ha encontrado mi marido, después de ese día, ya no le han vuelto a llevar, al siguiente fue festivo en nuestra comunidad y ahora se han ido 10 días de vacaciones a las Baleares, “un viaje de última hora”, “no lo podían desaprovechar” … sin comentarios.

Yo no les obligo a que cuiden de sus nietos, pero entiendo que si te comprometes a algo, si acusas a la otra parte que “no te deja” ocuparte de tus nietos, no es para a la primera de cambio dejarles tirados, ni siquiera se atrevieron a venir el día de fiesta a contárnoslo, se presentaron al día siguiente sin avisar y pillaron a mi madre de milagro, ¿qué habríamos hecho si no contáramos incondicionalmente con mis padres? ¿buscar una canguro de hoy para hoy? En fin…la última es ya para reírse: el padre de mi marido creó un grupo en whasap “familia” en el cual estaban, los padres de mi marido, mi marido, su hermana, el cuñadísimo y el hermano soltero de la madre de mi marido…yo no, ergo… yo no soy de la familia, me lo han dejado claro, no? A los dos días también “echaron” a mi marido del grupo…

La princesa ha cumplido dos añitos y no vamos a celebrar fiesta, la verdad es que tengo muy pocas ganas por no decir ninguna de juntar a toda la familia, yo no sé fingir, no sé estar “de cumplido”, algo en lo que la familia de mi marido es experta. Creo que es mejor dejarlo pasar, ya que la peque aún no se entera de esas cosas, no voy a forzar la situación y que suceda algo de lo que me arrepienta toda la vida, mi familia está con los límites de paciencia muy saturados y puede que estallen.

Otra cosa positiva que ha traído este mes es que mi niño ha sacado muy buenas notas, mejorando las del primer trimestre, además han venido acompañadas de una nota con elogios y alabanzas de su profesora al respecto de su esfuerzo, hemos tenido tres semanas de “caritas verdes” hasta las vacaciones. A la vuelta de vacaciones hemos tenido la reunión con la orientadora, a pesar de que su profesora insiste en que no tiene para nada tdah, hemos acordado realizar los test para evaluar a mi hijo, nosotros ya se los hemos llevado, ahora falta que los hagan los profesores. La verdad es que a pesar del cambio que está dando en su comportamiento, creo que algo de ayuda necesitamos, le sigue costando un montón el relacionarse con otros niños, si no le dejan jugar se enfada y no es capaz a veces de controlar su frustración y me da miedo que en unos años haga alguna tontería con tal de sentirse integrado en un grupo.

Y en Semana Santa hemos disfrutado un montón, vinieron los primos y lo hemos pasado de maravilla, el jueves llevamos a los niños a montar a caballo, la peque se asustó un poco al verlos tan grandes, al principio mi niño decía que “no le apetecía” pero yo que le conozco se que en realidad era miedo, su prima ya había montado a caballo y aunque los caballos eran pequeños, él temía no hacerlo bien, caerse… le animé, no era obligatorio, pero si no lo intentaba no iba a poder saber si le gustaba…y conseguí que se subiera! la primita y él lo pasaron de maravilla, tanto que repetimos la tarde del sábado.

El viernes fuimos a La Era de las Aves y pasamos un día fenomenal, el tiempo acompañó e hizo un día de verano, es un sitio totalmente adaptado para los niños, además de los animalitos tienen un campo de mini-golf, juegos, columpios, … pudimos relajarnos, no había peligro, hasta la nena me alegró el día comiendo de maravilla, mi marido bromeó diciendo que nos íbamos a tener que sacar el abono para ir todos los fines de semana…encargamos allí la comida y fue relajante total, no tener que salir para buscar un restaurante, paella y ensalada para nosotros y menú infantil para los niños, estar sentados al aire libre comiendo fue genial. Total y absolutamente recomendable para ir con peques a pasar el día, además los responsables son mucho más que amables, encantadores (y que conste que este post no está patrocinado por ellos).

El contraste fue el cambio de tiempo del sábado…después del paseo a caballo de los niños acabamos haciendo pulseras de gomitas alrededor de la chimenea en casa de los primos, ¡qué frio!.

El mes se acaba con la nena con anginas, visita incluida a urgencias, porque ni con antitérmicos, ni con paños fríos conseguía bajarla la fiebre…con 39.2ºC nos fuimos a urgencias y hoy hemos tenido la revisión de digestivo, la receta de la dra. “paciencia, paciencia y más paciencia”. La princesa está bien, está sana, pero no tiene apetito, va a ser chiquitilla como yo, a pesar de lo delgaducha que yo la veo me ha dicho que está bien alimentada…me tranquiliza saber que nos vuelve a ver en seis meses.

miércoles, 2 de abril de 2014

Demasiadas cosas



Han pasado demasiadas cosas desde la última vez que escribí, pocas buenas y agradables, casi todas tristes y desagradables, desearía que no hubieran pasado, algunas trato de olvidarlas y otras no quiero olvidarlas para evitar que se repitan.

Lo único bueno de todo lo que ha pasado es que mi marido y yo estamos de acuerdo en que lo más importante de todo son nuestros hijos, ellos son la razón de nuestra vida, de nuestro trabajo y esfuerzo diario y por ellos vamos a esforzarnos, vamos a tener paciencia, en las situaciones del día a día que nos abruman, que nos hacen estallar, que nos hacen perder los nervios.

No sé si todos los matrimonios pasan por situaciones de crisis, el nuestro lleva una época que todo son piedras y baches en el camino y en algún momento se nos olvidó seguir de la mano para esquivarlas o afrontarlas, lo fácil es tirar cada uno para un lado, rendirse, pero nosotros hemos elegido luchar, luchar porque queremos seguir siendo una familia, porque queremos que nuestros hijos tengan a la vez a su padre y a su madre y no tengan que elegir o repartirse.

No empezamos de cero, las cosas que han pasado están ahí, hemos dejado que su familia y mi familia influya a veces demasiado, pero contamos con algo muy importante a nuestro favor, los dos queremos lo mismo, queremos a nuestros hijos y seguimos queriéndonos.

Tenemos que aguantar el tirón, aguantar esta situación de paro de mi marido que le está minando la moral, la autoestima y la paciencia, tenemos que aguantar los problemas de alimentación de la princesa, la tortura que supone darle de comer, tener paciencia con su falta de apetito, con sus vómitos.

Me he dado cuenta de que yo soy el equilibrio en mi familia, si yo estoy tranquila y alegre, las situaciones fluyen con tranquilidad, si yo estoy alterada, nerviosa, irritable … poco a poco todo va estallando. Estos últimos meses mis nervios estaban siempre al límite, el vaso colmado rebosaba a la mínima, mi paciencia antes casi ilimitada era ahora prácticamente inexistente, la carga que tenía sobre mis hombros era cada vez más pesada y no podía con ella y mi marido no se daba cuenta o no quería darse cuenta de ello.

No hubiera elegido que mi hijo aprendiera de esta manera, pero él es quien más cosas positivas ha sacado de la situación, ha visto que la vida es difícil, que hay que luchar y esforzarse por lo que quieres y que aún así, a veces no es suficiente. Lleva casi tres semanas seguidas en las que en su agenda no hay notas de mal comportamiento, todo son “caritas verdes”, ha sido encargado de clase, sus exámenes están saliendo fenomenal, incluso ha sacado un 10 en “Cono”, con lo poco que le gusta memorizar al pobre mío.

Ahora sí que se me está haciendo mayor, sus preguntas y sus comentarios están cambiando, nos dejó asombrados cuando le dijo a su padre que esta vez al cine iba con mamá, “porque necesita descansar y relajarse, tú te quedas con la hermanita, papá, para que mamá vea la película y esté sentada descansando que se lo merece”. Para él era el premio a una semana seguida de caritas verdes, ¡la primera de todo el curso! y quiso también premiarme a mí, ¡mi niño!