Mis tesoros

Lilypie Kids Birthday tickers
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miércoles, 27 de febrero de 2013

Castellano-suegra Suegra-castellano

Una vez más necesito desahogarme...y esta vez desde bien prontito por la mañana, la buena señora ha tenido a bien llamar a las 8 y poco de la mañana, para informarnos que el abrigo del niño ya tiene la cremallera cambiada, que pasemos a recogerlo por el cose-todo donde lo ha llevado...ah! y no sabe lo que cuesta, menos mal que ha cogido el teléfono mi marido, que sino, no respondo de mí.

Rebobinemos...abrigo nuevo para el niño, la cremallera tras un mes escaso de uso se estropea, ella se ofrece amablemente a arreglarla, se lleva el abrigo...miedo me da no volver a verlo hasta el invierno que viene, que ya me sé yo sus tiempos de respuesta...como ejemplo, le empezó unos pantalones al niño siendo bebé...y para cuando se los terminó ya no le valían...teniendo en cuenta que mis hijos son malos comedores y crecen poco a poco...sobra la explicación.

En fin, ella sin consultar a nadie, resulta que había llevado el abrigo a un cose-todo que ha abierto una prima suya, vale, me parece genial, siempre y cuando ella se encargue de pagar lo que cueste. Peeeeeeeero, no, ahora nos lo encasqueta a nosotros, a saber lo que nos cobrarán, igual más que lo que me costó el abrigo y encima pretenderá que la de las gracias. Para llevarlo a un cose-todo, lo llevo al que tengo al lado de casa y en un día lo tengo...¡no me hace falta esperar 2 semanas!

El título del post viene a cuento, porque voy a anotar una serie de frases en el lenguaje suegril, para que no se me olvide su significado REAL...que luego, ¡siempre caigo en la misma piedra!

Suegra: Tranquila, que yo te arreglo la cremallera.
Castellano: Yo lo llevo al Cose-todo que me cuadre y tú pagas la cuenta y lo vas a recoger al culo del mundo.

Suegra: El sábado os venís a comer.
Castellano: El sábado haces la comida que yo quiera en mi casa para todos.

Suegra: Tranquila, yo me encargo de los niños y les doy de comer.
Castellano: El mayor tiene la comida ya fria en la mesa de la cocina, no tiene hambre y la pequeña sólo ha comido 2 cucharadas de puré, no vaya a ser que vomite.

Suegra: El niño ha comido fenomenal, el postre ya no le apetece.
Castellano: He hecho el postre de siempre, que no le gusta al niño y no tengo un triste yogur para darle de postre.

Suegra: Al niño le ha gustado mucho la comida y ha comido mucho.
Castellano: "Mamá, quiero merendar, me muero de hambre" y que mi hijo se zampe casi sin respirar 2 trozos de mi bizcocho, sin tener que decirle ni una sola vez "venga, vamos, come".

Suegra: A esta niña la duelen los dientes.
Castellano: La he cogido en brazos y no quiere estar conmigo, llora, pero obviamente no lo voy  a reconocer.

martes, 26 de febrero de 2013

Buscando zapatos

Parece mentira, que con sólo 10 meses, lo poquito que come y lo chiquitilla que es, la nena ya se nos pone de pie en su parque. Llevaba dos días que no había manera, era meterla con sus muñecos y ella a levantarse, así que el sábado decidimos salir de compras, había que comprarla sus primeros zapatitos "de verdad".

El calzado de mis hijos es un tema que siempre me he tomado muy en serio, para la ropa no soy nada exigente, siempre he preferido comprar 2 o 3 pantalones normales al niño, por lo que te cuesta uno de marca. Pero en el tema de los zapatos no, creo que los pies hay que mimarlos y cuidarlos, más si cabe en los primeros momentos cuando empiezan a andar.

La nena ha heredado patucos y zapatitos preciosos de bebé, que ha estado usando hasta que hace unos días empezó a ponerse de pie en su parque, era el momento de comprarla SUS PRIMEROS ZAPATOS, lo escribo y me parece mentira, con sólo 10 meses ya se levanta ella sola  sujetándose de la red del parque y se mantiene de pie, ¡agarrándose con una sola mano!

El sábado por la tarde decidimos ir a uno de los centros comerciales para comprar los zapatitos para la peque y unas botas de fútbol con cordones al mayor, que el velcro de las que tiene ha decidido ponerse en huelga y el otro día al dar al balón la bota salió disparada y casi le hace una cara nueva a un compañero, parecía fácil, peeeeeeeeero, no contábamos con dos premisas en el mundo zapateril.... 1.- los niños que juegan al fútbol y tienen menos de un nº 35 no usan cordones y 2.- los niños que empiezan a andar usan al menos un 19 de pie.

Nos tocó recorrernos 4 tiendas de deportes para poder encontrar unas botas de fútbol del nº 30 CON cordones a un precio razonable, porque encontramos unas de super marca a un precio escandaloso.

Si esto fue complicadillo, encontrar zapatos para la nena ya fue para nota, la secuencia era siempre la misma, entrabamos en una zapatería:

Yo: "Tienen zapatos de bebé"
Dependienta: "Sí, al fondo"

Llegabamos al fondo de la tienda, echábamos un vistazo, papá y el mayor localizaban la zona de juegos mientras yo localizaba a una dependienta y:

Yo: "Zapatos de bebé, por favor"
Dependienta: "Sí, ¿qué nº?
Yo: "Pues no sé, un 17 -18"
Dependienta: "Sí, mire..." y me sacaba unas botitas/zapatitos preciosos peeeeeeeeeero, con la suela suavita, vamos que no.
Yo: "No mire, los necesito para andar"
Dependienta: "¿Para andar? ¡pero si es muy pequeña! - mirándola a ella y a continuación a mí, con cara de: mira que mala madre que pretende que su hija ya camine.
Yo: "Pues andar, no anda, pero como no hace más que ponerse de pie, me da miedo que se haga daño en los tobillos y quiero ponerla un calzado adecuado"
Dependienta: "Pues de la marca X y de la marca Y todo lo que tenemos es a partir del 20".
Yo: "Vale, gracias".

Esta conversación más o menos parecida se reprodujo en 5 tiendas, al final localizamos dos tiendas en las que había ZAPATOS de su nº, unos estaban descartados porque eran sandalias "es que es de la nueva temporada" ... pero vamos a ver, que es eso de traer lo de verano en Febrero, si por estas latitudes sólo hay invierno y verano...

Así que no nos quedó más remedio que comprar las de la foto, divinas de la muerte, rosas con corazoncitos ... me la van a hacer una "princesa rosa" a la fuerza.



jueves, 21 de febrero de 2013

2 horas

Ese es el tiempo máximo que tengo para comer en mi trabajo, estoy segura que casi nadie le saca tanto partido ni exprime tanto esas 2 horas como yo. A ver quien lo supera:

13.59h. - Bloqueo mi ordenador, cojo el abrigo y salgo escopetada por la puerta de la oficina.

15-20 min. más tarde llego a mi casa, aparco, miro el buzón y subo, casi siempre por escaleras, que tengo que hacer ejercicio.

14.30h.- Ya he puesto a calentar el primer plato, según la comida del día, estoy preparando el segundo plato y poniendo la mesa.

14.45h. - Papá ha llegado ya con los 2 peques, en el mejor de los casos han llegado también mis padres y  mi madre se ocupa de la nena. Yo trato de hacer sentar a la mesa al mayor mientras voy comiendo casi sin sentarme. Mi padre prepara la ensalada.

15.00 - Termino de comer a toda prisa, para dar de comer a la peque y llegar a tiempo a trabajar. He perdido la cuenta de las veces que me he levantado y he tenido que dar la mayor parte de la comida al mayor.

15.30 - Llevo media hora tratando de dar de comer  a la peque, he conseguido que coma un poco de puré, un poco de yogurt y falta un poquito de zumo de naranja que prepara mi madre para los niños y para mí. Menos mal que se preocupa de que nos tomemos nuestra dosis de vitamina C. El mayor a duras penas ha acabado el postre, sigue tratando de llamar la atención y acaba dándole de comer mi madre. 

15.40h. - La peque se queda con mis padres, papá batalla con el mayor para que se ponga la equipación de fútbol o termine de ponerse los zapatos para ir según toque a fútbol o a inglés. 

15.45. -  Me lavo los dientes, me peino, me pongo el abrigo y salgo pitando por la puerta...con un poco de suerte sólo llegaré tarde 5 minutos.

Vamos...que es llegar a mi mesa en la oficina, sentarme y respirar un poquito...

Ah! esto es un día "medianamente bueno" uno malo es cuando la peque directamente no quiere ni abrir la boca y uno rematadamente malo es cuando vomita y me toca cambiarme entera de ropa, salir corriendo sin lavarme los dientes y encima encontrarme con el jefe-jefísimo al entrar en la oficina :-(