Mis tesoros

Lilypie Kids Birthday tickers
Lilypie Kids Birthday tickers

jueves, 14 de mayo de 2015

De cumpleaños, alergias y animalitos



Hace siglos que no escribo nada para el blog…y no porque no me pasen cosas, sino porque literalmente no me da la vida, cuando llego a casa y por fin acabo de hacer todo, no tengo cuerpo para nada más que irme a la cama.
Pero hoy, parece que se han conjuntado los astros y he sacado un ratín para contar un poco como va la vida por nuestra casa. No sé si, como me he relajado yo, parece que todo va a un ritmo un poco más relajado o como las distintas situaciones van fluyendo más relajadamente, he podido relajarme yo un poco. El caso es que mi niño está sacando unas notas espectaculares en los exámenes, a ver si no le bajan luego las notas por "mal comportamiento", mi niña parece que ya va comiendo y durmiendo como la princesa de 3 años que ya es, mi marido tiene una mierda de trabajo, pero al menos está ocupado y cobra a fin de mes, y yo… tengo una situación nueva en la oficina.
Poco después de mi último post, tuve una gastroenteritis de esas que duran en teoría 24 horas, pero que te dejan absolutamente hecha polvo, mi cuerpo y mi mente estaban absolutamente derrotados, hasta mi hermano vino a consolarme, darme "mimitos" y animarme. Todo se me vino encima y me derrumbé.
A partir de ese momento, todo fue hacia arriba, dormí, descansé y me planteé que esa no era la vida que quería, no podía dejar que todo me agobiara, asumí que había cosas de la vida que no podía controlar y que debía esforzarme en las que realmente dependían de mí, pero de una en una.
El cumpleaños de la princesa era una situación que me estaba pesando, obviamente iba a preparar una fiesta con tarta, velitas y regalos a mi niña, pero no quería que se me presentaran los padres de mi marido y nos amargaran. No sabía cómo planteárselo a mi marido, al fin y al cabo son sus padres… pero con mi mentalidad renovada, me lancé, con cariño, le dije claramente que no los quería en casa y él me sorprendió diciendo que él tampoco, que organizara la fiesta cuando me pareciera mejor y que no les invitara. Al ser su cumple en día de diario, decidimos hacerla el sábado anterior y llevar un bizcocho el lunes a la guardería, así yo podía prepararlo el domingo. Dicho y hecho.
Mi niña disfrutó de su fiesta, con sus papás, su hermano, sus tetés (mis padres), sus tíos (mi hermano y su mujer) y su madrina. No echó en falta a nadie, ni preguntó por nadie…la foto que la sacó la madrina chuperreteando la paleta con la que había estirado la cobertura de chocolate de su tarta lo dice todo :-)
También tenía pendiente el tema de hacer las fotos para el catálogo de las esculturas que mi padre va a presentar en una nueva exposición. Por supuesto no soy profesional de la fotografía, pero no se me da mal, siempre y cuando el modelo se esté quieto…algo fácil con las esculturas. Pero claro, había que preparar el sitio, la luz, el fondo uniforme para luego poder retocarlo con el photoshop… así que "sacrifiqué" una mañana de un día de fiesta para hacer todo el trabajo para mi padre, él se lo merece. Eso sí, de "premio" me llevé un ataque de alergia fenomenal, el sitio estaba con bastante polvo y mi padre, tras limpiar las esculturas, sin querer me sacudió encima el trapo…¡horror! Han sido 15 días de mocos y congestión…pero bueno, parece que ya han pasado.
Una grata sorpresa fue la visita de mi amiga, la única de la pandilla que se nos ha ido a vivir fuera de España, vino con su hijo, mi niño y él siempre hacen buenas migas, nos juntamos todas las amiga y pasamos una tarde fenomenal de merienda campestre con esta primavera calurosa que tenemos.
Hasta nos hemos animado a ir al pueblo un par de veces, la primera a la celebración de los quintos de la hija de mi prima, con comida familiar y mis hijos disfrutando subidos con ella al caballo. La otra ha sido algo más triste, porque la suegra de mi prima había fallecido, al ser el funeral en festivo, nos fuimos a acompañarles en ese triste trago y ya aprovechamos para pasar un rato con mi tía, en su casa hay gallinas, conejos, ovejas… ¡cómo se lo pasaron mis niños! Y menuda bronca que me cayó de mi tía por regañar a mi hija cuando al coger un huevo que había puesto las gallinas mi niña lo espachurró. Creo que era la primera vez que tenía un huevo en la mano, lo cogió tan fuerte, que se agrietó … ¡pobre! Dijo muy bajito: "se ha rompido".

Habrá que repetir, aunque mi niño nos dió un susto, se le hincharon los ojos, tenía congestión y acabamos el día en urgencias porque me daba miedo que le pasara como a mí y le diera asma por la noche. La pediatra nos tranquilizó, nos dió un suero para limpiarle los ojos y un antihistamínico para la alergia. Al día siguiente estaba mucho mejor, pero ¡menudo susto!

miércoles, 18 de marzo de 2015

Una mala racha

Eso es lo que me llevo diciendo desde hace tiempo, tratando de pensar con optimismo que pasará, que durará poco...pero cada vez tengo menos optimismo, cada vez me cuesta más ver el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío.
Se me está acumulando todo y cuando me miro en el espejo no me reconozco, esa cara triste, con ojeras no soy yo, no quiero ser yo. Pocas cosas me hacen reir últimamente, las preocupaciones, el saldo de la cuenta del banco, los problemas en el trabajo y un montón de cosas más...me tienen sobrepasada.


Estoy triste, agobiada... mi marido parece que vive en los mundos de Yupi, pensando en hacer un curso tras otro, "porque no hay trabajo" ... me duele ver que no se esfuerza en buscar trabajo, sí, se apunta a ofertas de infojobs y tal, pero sin entusiasmo, sin escribir un párrafo de presentación en el que "se venda", que haga que la persona que contrata quiera hacerle una entrevista.
Estoy en bucle y no sé cómo reaccionar, cómo salir de esta angustia que me atenaza, que no me deja disfrutar de mis hijos, que me hace ser una madre gruñona y gritona, que llega cansada a casa del trabajo y no tiene paciencia.
Quiero volver a la rutina, a la maravillosa rutina cuando los dos teníamos un trabajo y mis padres se ocupaban de los peques, cuando podía ir al súper sin casi mirar el precio de las cosas.

martes, 23 de diciembre de 2014

Sigo viva....¡aunque no lo parezca!

Pues eso, que llevo un montón sin tiempo ni ganas de escribir... noviembre ha sido un asco de mes, malo, malo...más disgustos, más preocupaciones, la princesa malita... diciembre está siendo un poco más tranquilo, pero el hecho de que mi niña siga sin levantar cabeza y pillando todo lo que hay en los alrededores, me tiene bastante agotada, física y psicológicamente.

Este año la navidad va a ser totalmente diferente, los padres de mi marido han huido, literalmente, a Canarias, para no pasarlas con nosotros. Las cosas con ellos lejos de arreglarse van a peor, resulta que son las pobres víctimas, nosotros somos malos malísimos y ellos pobrecitos, están sufriendo un montón. Tuvieron la absurda idea de ir a "llorarles" a mis padres...porque hacía "casi un año" que no veían a los nietos...que mala memoria ... en octubre pasaron por un partido de futbol del niño y a mi marido le dijeron que este año no iban a tener tiempo de ir a los entrenamientos....y un día que mi marido estaba sin coche, le pidió a su padre que le acercara para recoger al niño, que sino, con el autobus no llegaba a tiempo, que hasta eso les echaron en cara a mis padres, no se esperaban que mi madre les afeara su conducta y su actitud, ella tan educada como siempre, sin levantar la voz, pero les dijo ciertas cosas que no se esperaban, aunque no creo que sirva para abrirles los ojos, por lo menos que no piensen que mis padres son tontos, no hay peor ciego que el que no quiere ver... según ellos el cambio del carácter de mi marido no se debe a que esté en paro desde hace tanto tiempo, ni a los trabajos de mierda que encuentra, ni a que ellos le hayan dejado en la estacada confiando y avalando al novio de su hermana y no a él, su hijo, ... no, todo se debe a sus problemas de hígado graso...en fin...

Yo si he de ser sincera diré que estamos mucho más tranquilos sin saber de ellos, sin sus visitas a deshora los domingos por la noche y sus planes egoistas hechos a su medida pero no a la medida de mis hijos.

Mi niño mayor es muy consciente de la situación, ha madurado mucho en este último año y nos sigue sorprendiendo con comentarios que no me esperaba de él. No sé si tenía que madurar porque tocaba, o esto le ha hecho "despertar", yo no hubiera querido que supiera ciertas cosas, pero al ser testigo de la confrontación entre su padre y sus abuelos, no hubo más remedio que darle una explicación... una  vez más mi intuición no me falló y ese día no debió haber ido con su padre...pero mi marido jamás se imaginaba la respuesta que le dieron sus padres y pensó que no era mala idea que fuera el niño con él a ver a los abuelos. 

En fin,  no es cosa de lamentarse por lo que pudo haber sido, lo cierto es que por lo que se ve, ellos no van a asumir las consecuencias de sus actos, ni a pedir perdón, ni mucho menos a solucionar lo que han hecho. Con lo cual, lejos de arreglar la situación, la están complicando cada día más, porque en este caso el tiempo no cura todo, yo no me voy a levantar un día y me va a apetecer verles, ni mis hijos van a preguntar por ellos, todo lo contrario. 

Mis hijos no les necesitan, para ellos los abuelos son mis padres, que están presentes en su vida, siempre disponibles, para cuidarles, mimarles, darles de comer, contarles un cuento... en sus dibujos son ellos los que aparecen, alguien me dijo una vez que no se echa de menos lo que no se tiene y va a ser verdad. Los padres de mi marido quieren "disfrutar de la vida", son palabras textuales, nos las dijeron cuando se jubiló él, no hay viaje al que no se apunten, actuación a la que no vayan...que no me parece mal, que conste, pero luego que no me digan que no les dejo ver a sus nietos. Para ellos siempre hay alguna otra cosa que hacer antes que dedicarle tiempo a mis hijos. Luego, justo es que para los niños ellos no ocupen un lugar, con los niños no valen medias tintas, tienes que ganarte su cariño y ellos nunca lo hacen. 

Ya ni con regalos... se supone que "llegan justos a fin de mes", la verdad, me parece muy feo que digan eso y luego se vayan dos semanas a Canarias... nosotros vamos justos y hace 3 años que no podemos permitirnos una semana en un hotel de vacaciones. Pero a lo que iba, ni siquiera con regalos tratan de ganárselos, alguna cosa de los chinos o restos de lo que tenían en la tienda y no vendieron (no sé como pueden pensar que voy a poner a mi hija unas bragas que casi me valen a mí, de las que "pican" y que huelen a viejo - encima le dijo a mi madre que las había comprado... mi madre se calló claro, es más educada que todo eso), eso es con lo que se han presentado las últimas veces.

Bueno,  que me disperso... este año la Navidad vamos a celebrarla con LA FAMILIA, los que de verdad somos la familia, mis padres y nosotros, mi hermano y mi cuñada como siempre se irán con los padres de mi  cuñada, que para eso les tenemos con nosotros el resto del tiempo. Y en Año Nuevo ya vienen los primos y yo tengo vacaciones, así que disfrutaremos de planes y tiempo para jugar, dormir.... sólo pido que mi niña se recupere y vuelva a ser ella, que la pobre mía está pachuchina y me duele el alma de verla así.

Los RRMM no vendrán cargados de muchas cosas, pero al menos hemos encargado el juguete que cada uno quería y alguna cosilla más, mi niño cuando cogió el catálogo me preguntó que cuanto era el límite, (de precio), ¡pobre mío! en casa siempre hemos dicho que a los RRMM hay que pagarles, por eso hay niños que tienen más regalos y otros menos y él es muy consciente de que no puede pedirlo todo. Se me está haciendo mayor...creo que quedan ya pocas navidades en las que siga creyendo y me da mucha pena.

Aprovecharé mis vacaciones para celebrar su cumple, justo cuando empiezan el cole, en la bolera, que lo de los parques de bolas ya "es de pequeños mamá", parece que no, pero de celebrarlo un día de diario a un viernes o fin de semana, son unos euros de diferencia.

Y a los RRMM un año más les pido lo mismo...SALUD, que ver a mis niños malos es una de las peores cosas; PAZ, porque ha sido un año muy malo que casi nos ha costado el matrimonio y TRABAJO, un trabajo para mi marido, uno que no dure una semana y que nos permita irnos de vacaciones una semana a la playa este verano.

Se que hay gente que está mucho peor que nosotros, que tiene que mirar cada euro que gasta, nosotros con mi sueldo vivimos al día, pero podemos vivir sin estrecheces, sin permitirnos ciertas cosas, pero pagando sin problemas la hipoteca, la luz, el gas...se ahorra en otras cosas...en ropa para mamá y papá, en salir por ahí a tomar algo, en aprovechar ofertas, promociones para comprar la misma cosa a un precio mucho más asequible... en una palabra, lo que he visto hacer en mi casa a mi madre y mi abuela toda la vida.

No creo que tenga tiempo de pasarme por aquí antes del año que viene, así que Feliz Navidad y un año nuevo un poco más tranquilito...que este que se acaba ha venido con demasiados sobresaltos.