Mis tesoros

Lilypie Kids Birthday tickers
Lilypie Kids Birthday tickers

martes, 15 de enero de 2019

Año nuevo...

El último trimestre del 2018 ha sido un no-parar, mi vida era una carrera contra-reloj, siempre con prisas. Al papi le volvieron a llamar donde estuvo trabajando en verano, con el horario genial de mañana, con lo cual podía ocuparse de los peques por la tarde y yo tenía que ocuparme de todo por las mañanas, la verdad es que llegar a la oficina y sentarme ya era un descanso :-)

A mediodía, lo mismo, salir pitando para recogerlos, llegar a casa, comer y volver a salir para la oficina, además me he apuntado a hipopresivos, lo gestionan desde el ayuntamiento de la localidad donde vivimos, al principio no pillé plaza, pero dada la demanda, crearon otro grupo, eso sí, al salir por la tarde, 2 días a la semana, vuelta otra vez a ir a la carrera. 

He de decir que ha merecido la pena, mi suelo pélvico no estaba muy mal, pero ya empezaba a notar algún efecto, como esa gotita incontrolable al pegar un estornudo fuerte, además a pesar de no tener tripa, esa lorzilla post-embarazo no había manera de quitarla. La monitora está titulada y nos dió una clase teórica inicial que me pareció muy interesante, también nos midió la capacidad torácica, la tripa y alguna cosa más que no recuerdo. Antes de navidad, nos volvió a medir y estoy encantada, ¡¡he reducido 3,5 cms de cintura!! vamos, que mi tripa empieza a estar en su sitio, además noto que respiro mejor y salgo de las clases "estirada".

Mi cumple pasó este año sin pena ni gloria, de hecho no lo he celebrado con la tradicional cena en mi casa con mis amigas, entre que unas no podían, que luego estuvo mi hermano ingresado, que menudo susto nos dió y que luego he tenido que estudiar... no ha habido momento.

Además del ingreso de mi hermano, ha habido otro par de cosas en la familia que aún colean y que no sé como acabarán, yo me he planteado que realmente MI familia, son mi marido y mis hijos, así que lo que hagan los demás no puedo controlarlo, por tanto, no es mi responsabilidad.

Lo de estudiar ha sido una de las buenas noticias que ha traido este final de año, por fin escucharon mis demandas en la oficina y he tenido pleno, sí, un año después... me concedieron el curso de formación en Madrid para certificarme, me han subido el sueldo y un día a la semana me quedo en casa por la tarde haciendo teletrabajo.

Lo del curso fue agotador, la idea era quedarme a dormir allí, pero aunque 3 días parecen pocos días, a mis hijos les parecía un mundo, así que al final estuve cogiendo el AVE de I/V todos los días, era una paliza, pero dormía en casa y mis hijos no tenían la sensación de que los había abandonado. Por la mañana los dejábamos en casa de la madrina, que vive cerca del cole y allí desayunaban tranquilamente, luego se quedaban en el comedor y los recogía el papi al volver del trabajo.

He aprobado el examen y ya tengo la certificación, ¡¡bien por mí!! me ha costado más de lo que pensaba, mis neuronas ya no tienen 20 años y hacía siglos que no tenía que estudiar los fines de semana. En RRHH me han hecho firmar una "permanencia", se supone que no me puedo ir de la empresa en 9 meses, como cambian las cosas...yo que pensaba hace unos años que me iban a despedir.

Y la última buena noticia, es la subida de sueldo, la verdad es que me han dicho el bruto, aún no sé realmente como quedará mi nómina, hasta que no cobre enero, pero bueno, no pinta mal, parece que mi trabajo y mi paciencia están dando sus frutos. Pude coger juntos todos los días que me quedaban de vacaciones y he disfrutado de todas las vacaciones escolares con mis hijos, aunque esta navidad no hemos podido hacer una escapada como teníamos pensado, porque justo cuando acababa el contrato del papi, venía la primita, ¡que se le va a hacer!

Para cerrar las navidades, como todos los años, celebramos el cumple de mi niño, ¡¡12 AÑOS!! cada vez que lo pienso me parece imposible que hayan pasado ya, este año invitó también a niñas de su clase, desde la noche antes y durante todo el fin de semana no se le borró la sonrisa de la cara. "Cariño, ¿eres feliz? - MUCHO MAMÁ" - ¡qué más puedo pedir!



jueves, 20 de septiembre de 2018

Trabajar por la tarde...esa tortura

He vuelto al trabajo después de la semana de vacaciones estivales que me quedaba por disfrutar y la vuelta ha sido ya con el horario de invierno, o sea, jornada partida, de 9 a 14h y de 16 a 19.30h, no sé si estoy pof, si estoy cabradada...lo que sí sé es que cada vez llevo peor lo de ir corriendo a casa a comer y salir corriendo otra vez para calentar la silla mientras hago la digestión.

Tenemos un jefe prehistórico, defensor acérrimo del presentismo y de que estemos con el culo en la silla el mayor tiempo posible, no entiende que con una jornada así no rindes todas las horas, es imposible mantener la concentración, te dispersas y claro, como sabes que acabes o no tu tarea, te toca quedarte sí o sí...pues divagas, procastinas...en una palabra, pierdes el tiempo.

La excusa es poder atender a los clientes en un horario amplio, lo cual no es así, porque casi todos nuestros "clientes" son administraciones públicas, o sea, funcionarios que a las 3 hace rato que han fichado y que por la tarde ni se acuerdan en que trabajan (sin ánimo de ofender a ningún funcionario que trabaje, que alguno he conocido); otra excusa es la de poder reunirnos, lo cual, tampoco cuela, porque en verano el horario es de 8 a 15h y los viernes de invierno de 9 a 15h y no hay ningún problema con el desarrollo de las tareas que se hacen conotros compañeros.

Hemos intentado convencerlo por aquello del ahorro de energía y por tanto de dinero, pero claro...no todos pueden hacer teletrabajo por la tarde desde casa, con lo cual, las luces y la calefacción/AC, tendría que seguir encendido, con lo cual por ahí tampoco hemos conseguido nada.

Hace algunos años desde la Dirección se hizo la concesión de flexibilizar el horario de comida, es decir, puedes comer en una hora y sales a las 18.30h, pero no parece que haya visos de poder flexibilizar la hora de entrada, permitiendo entrar antes para salir antes, ni siquiera hacer más horas unos días para salir antes otros, y eso a pesar de que el año pasado implantaron un sistema de fichaje mediante huella digital, con lo cual pueden controlar las horas que estás en la oficina, aunque nos lo vendieron como que no se iba a utilizar para eso, sino que por ley estaban obligados a tener un control de presencia, pero claro, no les sale a cuenta, aquí nunca se han pagado las horas extras, son como las meigas, no existen, pero haberlas haylas.

Yo planteé directamente lo del teletrabajo a finales del año pasado...pero simplemente dejaron pasar el tiempo...silencio adminstrativo...y cuando tuve ocasión de hablar con la jefa de mi jefa, en este caso por otro motivo, la situación derivó en una bronca monumental, porque se me ocurrió mencionar que la falta de formación y certificación nos hacía perder puntos frente a nuestros competidores....como decía mi abuelo "llámaselo, que te lo llaman...".

Al menos conseguí que el día que le toca la vacuna de la alergia a mi niño, me quedo en casa por la tarde haciendo teletrabajo, así vigilo que esté tranquilo y relajado, le pongo hielo en el brazo y no se le hincha. 

Pero me sabe a poco, a muy poco, veo que se me escapa la infancia de mis hijos y me estoy perdiendo muchas cosas, cuando llego a casa, la mayor parte de los días ya no me queda energía para ayudar con los deberes, repasar las lecciones... y aún me queda preparar cena y comida para el día siguiente. Las semanas se me hacen eternas y me da la sensación que soy una mamá-ogro que siempre está enfadada y regañando.

Todo esto para decir que odio Septiembre, odio la vuelta al cole y sobre todo odio el cambio de hora... a partir de ese momento salgo cuando ya es de noche del trabajo, buaaaaaahh.

jueves, 6 de septiembre de 2018

11 y 6 años - 20 preguntas

Como ya es tradición, cada verano, pregunto a mis hijos una serie de cuestiones para ver como año a año van cambiando, a ver que sorpresas me deparan sus respuestas respecto al año pasado, ¡allá vamos!
(en primer lugar la respuesta del mayor y después las de la pequeña)
  1. ¿Cuál es tu número favorito? 11 - 15.
  2. ¿Cuál es tu color favorito? Naranja - Rosa.
  3. ¿Cuál es tu animal favorito? Guepardo - Cerdito.
  4. ¿Cuál es tu peluche favorito? Tom - Perrito.
  5. ¿Cuál es tu juguete favorito? Consola nintendo switch - Parejas de princesas.
  6. ¿Cuál es tu comida favorita? Pasta con jijas - Sopa.
  7. ¿Cuál es tu bebida favorita? Fanta de naranja - Aquarius.
  8. Cuál es tu fruta favorita? Melón - Fresa.
  9. ¿Cuál es tu postre favorito? Gelatina - Helado de limón.
  10. ¿Cuál es tu cuento favorito? Los 3 cerditos - Los colores de Minnie.
  11. ¿Cuál es tu libro favorito? 20000 leguas de viaje submarino - La moneda de 5 marcos (lo compramos este verano en un mercadillo y la hizo sentirse mayor). 
  12. ¿Cuál es tu canción favorita? Scooby doo pa-pa - El anillo pa'cuando (a mí ni me sonaba...pero la ha bailado este verano con su madrina, ¡vaya par!).
  13. ¿Cuál es tu película favorita? Monster Trucks (la vimos hace un par de años por su cumple y este verano la han vuelto a ver) - Frozen.
  14. ¿Cual son tus dibujos animados favoritos? Patoaventuras - Gumble
  15. ¿Cuál es tu lugar favorito para jugar? Su habitación - Su habitación.
  16. ¿Cuál es tu juego favorito? Mario odyssey - Twister (el de los pies y manos en los colores).
  17. ¿Cuál es tu instrumento musical favorito? Flauta - Trompeta.
  18. Elige: playa - piscina - campo. Playa - Piscina.
  19. ¿Quién es tu mejor amigo? Yago - Olalla.
  20. ¿Qué quieres ser de mayor? Informático, programador de videojuegos - Policía.

Ha habido preguntas, como la de los dibujos animados o el cuento, que para mi mayor, ya no le pegaban... las respuestas de mi peque están condicionadas por sus amigas, como por ejemplo lo de ser policía, los papás de una de sus amigas lo son y se han hecho una casa, cuando hemos estado este verano la ha encantado... ella cree que son ricos, porque tienen jardín, piscina, un lavabo con cascada para lavarse las manos... y ella quiere tener todo eso, me preguntó que si nosotros no podíamos tener algo igual...espero que poco a poco vaya valorando lo que tiene y no sólo vea todo lo que tienen los demás y ella no.

Ambos han elegido su habitación como sitio de juegos, me alegra y me hace pensar que se sienten a gusto, sobre todo la peque, este verano la hemos puesto muebles "de mayor", una bicama, una estantería y una mesa de estudio, que este curso ya tiene que estudiar ;-) y ella está feliz. Han sido días de ordenar todo, pero la verdad es que ha quedado muy bonito y acogedor.