Mis tesoros

Lilypie Kids Birthday tickers
Lilypie Kids Birthday tickers

viernes, 15 de febrero de 2013

Médicos y más médicos

Pues eso, en los últimos 15 días hemos tenido la revisión en el hospital con la especialista de digestivo y la revisión de los 10 meses, sí, no hay "revisión de los 10 meses", pero el pediatra de mi niña está más obsesionado que yo si cabe con el peso de la peque y me ha dicho que prefiere hacerla un seguimiento mes a mes para ver si va subiendo de peso. Del resto de parámetros está perfectamente, de altura y sobre todo de perímetro craneal.

La dra del hospital nos dijo que está demasiado espabilada, que tengamos paciencia con ella para el tema de comer y que tratemos de meterla cereales en todo, en el puré, en el yogur, porque claro, en la teta va a ser que no, pero no ha habido manera, ella come cuando quiere y lo que quiere y si ese día no la cuadra tomar puré, pues si nos empeñamos, da una arcada y zas! todo para fuera ... que ganitas de que pueda comer de todo, porque se la van los ojos con lo que comemos nosotros, tengo la esperanza que cuando la demos de comer lo mismo que todos comerá un poquito, sólo me conformo con que abra la boca...

Ella va a su ritmo, creo que van a poner un nuevo percentil en las tablas de peso con su nombre.

Por lo demás, avanza sin problemas, comparándola con su hermano, creo que va más rápido, aunque claro, ella tiene la ventaja de todo el caso que la hace el mayor y esa influencia es muy importante. 

Los avances de este último mes:

.- Ya dice papá, con lo que ha ampliado el repertorio de "tata", "nena" y "tete", mamá por el momento no tiene pinta de decirlo, pero como dice el papi, "como va a aprender a decir mamá, si no la hace falta decir nada para que la tengas cogida en brazos y puesta en la teta".

.- Gatea y se mueve sin problema por su parque, coge los muñecos, se quita los zapatos y hasta se ha puesto de pie un par de veces. 

.- Sabe mover el dedito por la pantalla táctil de mi móvil cuando la pongo algún video para entretenerla y ver si abre lal boca para comer, se enfada cuando se lo ponemos en el móvil de papá y al tocar la pantalla no hace nada.

Pues eso, que ella a su ritmo para todo.


lunes, 4 de febrero de 2013

Vuelta a la "rutina"

Hoy he vuelto a estar en jornada completa en la oficina de la sede central de la empresa en la que trabajo, después de estar casi 4 meses en otra oficina, cubriendo la baja maternal de una compañera, hasta ahora venía alguna tarde, para cubrir el resto de horas que no hacía en ese proyecto.

Esta mañana cuando he entrado, se me había olvidado lo que era que tu jefe no te de los buenos días, que haga un frio de tres pares...tanto que a mitad de mañana aún no me han entrado en calor los pies y que todo esté en silencio...hasta la fruta que me he traido me la he comido casi en soledad, definitivamente en esta oficina falta calor, del que sale de los radiadores y del que sale del corazón, una compañera que ha pasado de refilón por la máquina de café me ha hecho un comentario sobre que "que bien que estuviera de vuelta" ... y la he dicho que no, que allí había más "oxígeno", creo que me ha entendido, pero sino, me da igual ... allí trabajaba más, teníamos más carga de trabajo que se dice, pero se repartía el trabajo entre los compañeros y había tiempo para un "qué tal el fin de semana?" o un "hoy estoy matá que la nena no me ha dejado pegar ojo esta noche".

Yo que tenía miedo al cambio, a incorporarme a un proyecto desconocido...¡lo que daría por volver! 

He vuelto al frio, a la incertidumbre, a la indiferencia...

domingo, 27 de enero de 2013

Me rindo...nos hemos pasado a los potitos

La chiquitina llevaba una semana de mal en peor, no sé si por que la dolían las encias, si porque tenía mocos...o una mezcla de todo, pero era ponerla el babero y empezar a llorar, una batalla desde la primera cucharada para que tomara un poquito de puré.

Bajé al súper y cogí el potito que más le gustaba a su hermano...a ver si había suerte, no sé si por la novedad, pero ese día comió un poquito, al menos no lloraba cuando veía babero y cuchara. Así que compré uno de cada sabor y marca adecuado a su edad, ternera, pollo, cordero,... su favorito es el de pollo y hoy he de decir toda orgullosa que se ha comido uno enterito para comer, no quepo en mí, eso de verla abrir la boca es que ¡no tiene precio!

Su hermano también estuvo unos meses que no quería comer más que potitos, también de una marca en concreto y de un sabor, así que no me voy a agobiar porque no coma el puré que con tanto cariño yo la preparaba...ya tendrá tiempo de apreciar mis habilidades en la cocina, ahora lo que importa es que se alimente y coja peso.

A parte del catarrillo que ha tenido esta semana pasada y un par de días con fiebre está muy guapetona, y ya se ha puesto a gatear!! con 9 meses! el otro día después de llegar agotada del trabajo, acabé de bañarla y mientras se bañaba el niño, aproveché para quedarme un ratín sentada en la cama, mirando Twitter y Facebook en el móvil, con el rabillo del ojo veía al mayor en la bañera y la peque estaba jugando con un muñeco con mis piernas como barreras para que no se cayera de la cama, en esto que saca el papi al niño de la bañera y viene con un coche, lo pone a los pies de la cama y le anima a su hermana a cogerlo...y allá que va ella, se gira...apooya las manitas, avanza... y lo coge!! - "mamá, mira, ha llegado a coger mi coche!! - que carita de sorpresa puso :-)

Da gusto verles como empiezan a jugar juntos, el niño enseñándola sus juguetes y diciéndola que no son para chupar y ella pendiente de cada palabra que su hermano la dice. Cada día me alegro más de no habernos quedado sólo con el niño, él está encantado con su hermanita, aunque también tenga sus momentos de "pelusilla", pero es que esta nena acapara demasiado la atención y él tambien necesita sus mimos.

A finales de semana toca ir al hospital...a ver que nos dice la Dra., esta semana tampoco la he dado los polvitos de suplemento alimenticio que nos recetó, pero con lo que costaba que comiera un poco, era darla la mezcla y negarse en redondo a abrir la boca. Cuando la llevamos al pediatra por los mocos y la fiebre, después de una semana comiendo muy poco y vomitando, la pesó y no había perdido peso, así que estoy cada vez más convencida de no dejar de darla lactancia materna, aunque ello me suponga dormir poco y que me despierte varias veces por la noche, ella sabe que mamá  por la noche está a su lado siempre disponible y parece que en cuanto hace hueco en su barriguita, vuelve a pedir teta y yo feliz de verla con que energía chupa y va tomando toda la leche.