Mis tesoros

Lilypie Kids Birthday tickers
Lilypie Kids Birthday tickers

martes, 8 de marzo de 2011

Marzo

En casa todos estaban deseando que se acabara Febrero, pero Marzo no ha llegado cumpliendo expectativas, así que una vez más he sacado (metafóricamente hablando) mis pompones de animadora, y ala! a animar a diestro y siniestro...a mi chico grande, porque ese trabajao que le iban a dar no llega, a Tatá, que la operación de mano, tampoco parece que llegue nunca y la pobre encima se ha vuelto a coger un catarro, a mi Tato, que tampoco es que el hombre esté para muchas fiestas. Menos mal que cuando soy yo la que necesito que me animen, pues también tengo algún hombro que otro, ya sea real o vía internet, ¡gracias a las que estáis ahí! En fin, ayer fue un día duro, muy duro, pero hoy ya parece que ha salido el sol en mi corazón y no voy a dejar que se vaya.

Estos días estamos de Carnaval, así que mi chico pequeño ha sido indio, el Zorro y hoy un duendecillo, al que ya no le valía el gorro, se me está haciendo grande, ainss. Eso sí, aún hace esos comentarios maravillosos, que nos arrancan una sonrisa, éste es el último de anoche al ir a la cama:

Esta mamá: "Como sigas destapándote y tosiendo, ¡voy a ponerte calcetines para dormir!"
Mi chico pequeño: (haciendo pucheros) ¡Nooo, mami, yo quiero dormir con pies!.

Maravilloso, ¿no? he decidido que la vida tiene muchas cosas maravillosas y voy a disfrutarlas, a ser feliz y a tratar de que los míos lo sean también.

PD:  Lo del Día de la Mujer me parece una vergüenza, mi abuela ha trabajado, tanto o más que mi abuelo, mis padres autónomos, así que mi madre igual, siempre trabajando fuera de casa y en casa y yo, pues lo mismo, doble jornada, de profesional y de ama de casa-madre. Tenemos que educar a los hombres de mañana a saber organizar y valorar lo que implica "llevar una casa", sólo así podremos "repartir tareas" de verdad. Os imaginais un mundo en el que seamos nosotras las que digamos la frasecita: "¿a qué te ayudo?".

miércoles, 16 de febrero de 2011

Febrero ... nuevos propósitos

El viernes pasado hubo "café de chicas", es el segundo martes de mes en el que nos reunimos las que podemos del grupo de amigas de toda la vida, que entre trabajo, marido, niños...podían pasar meses sin vernos, porque no todas estamos informatizadas.

Este viernes, me tomé la tarde libre, para mí y dejé a mis chicos en casa, hacía siglos que no iba sola a un sitio que no fuera el trabajo, llegué con tiempo al centro comercial, estuve mirando los escaparates y hasta me compré un abrigo precioso, de mi talla y a un precio increible que me podía permitir sin remordimientos. Por supuesto, dejé de mirar escaparates, no era cosa de seguir tirando de tarjeta... ¡que me conozco!

Mis amigas fueron llegando extrañadas de que no estuvieran mis chicos por allí y de verme "arreglada", o sea, con vestido, medias y hasta zapatos de tacón!

Llegados a este punto, indicar que no suelo hacer propósitos para el Año Nuevo, no sé porqué, quiza porque ya hablo inglés (no todo lo bien que me gustaría), no fumo y afortunadamente mi cuerpo me permite comer todo lo que quiero y cuando quiero, así que me libro de la dieta.

Pero este mes de Febrero, de repente me he dado cuenta de que estoy más cerca de los 40 que de los 30, que a la edad que yo tengo ahora a mi madre la veía como "una Señora" y que estoy harta de no atreverme a lucir pierna en la oficina.

Así que mis propósitos son dejar los vaqueros para ir al parque con mis chicos y ponerme toda esa ropa bonita que tengo muerta de asco en el armario, me encanta que mi chico grande me diga por las mañanas, "¡qué guapa!".

Lo de maquillarme creo que lo voy a dejar para otro propósito, ¡qué pereza! además mi chico pequeño estas navidades me dijo que tenía pintura en un ojo, "mami, vamos a tener que subir otra vez a casa para que te puedas limpiar!".

lunes, 31 de enero de 2011

¿Tiempo para leer?

Me encanta leer, más que una pasión es un vicio, pero claro, hay prioridades y desde que nació mi chico pequeño, el tiempo para leer se había reducido al mínimo, por no decir que no existía.

En toda la baja maternal únicamente me dió tiempo a leer "Todo bajo el cielo" de Matilde Asensi, lo había reservado en la biblioteca cercana a mi casa y aún así, lo devolví con retraso, lo siento, pero es que sino, no podía terminarlo.

Me encanta la forma de escribir de Matilde, se te pasan las páginas sin darte cuenta y es capaz de trasladarte al lado mismo del protagonista, me cautivó desde que un verano compré en un chiringuito, cerca de la playa donde veraneábamos mi chico grande y yo, "El Último Catón", eran tiempos de horas de lectura en la playa, sin más cuidado que estar bajo la sombrilla para no abrasarme, había terminado los dos libros que había llevado y la verdad, lo compré porque era el más grande que tenían en el expositor, la idea era que me durara lo que nos quedaba de vacaciones y me ENCANTÓ.

Este verano, entre el horario sólo de mañana y las vacaciones, conseguí leer "Dime quien soy" de Julia Navarro, es un libro impactante, me gusta como escribe esta autora, aunque creo que está un poco obsesionada con los nazis, todavía no he leido un libro suyo en el que no aparezcan.

Llegados a este punto, los que no me conocéis, os habréis hecho una idea de que me siento atraida por los "tochos", así que una de mis amigas de toda la vida, de las que me conocen muy bien, me regaló este cumple "La caída de los gigantes" de Ken Follett, que acababa de salir (mi cumple es en Octubre).

He tardado un montón en leerlo, pero no porque no me gustara, sino porque no había manera de sacar un ratito para dedicarle, el pobre libro me lanzaba miradas lastimeras desde la estanteria, ¡pobre! lo tenía absolutamente abandonado. Estas navidades he consiguido dedicarle un poquito de tiempo y me hechizó, sobre todo con la perspectiva de que es sólo la primera parte de una trilogía, ¡bien! voy a poder disfrutar de las peripecias de los personajes a lo largo de los acontecimientos más importantes de los últimos dos siglos. Lástima que aún tengamos que esperar para la parte siguiente.

Os lo recomiendo, aunque los primeros capítulos se hacen un poco largos mientras te aclaras de todos los personajes, con bastante buen criterio el autor ha incluido una lista con ellos y sus localizaciones, me ha recordado a los libros de Agatha Cristie que leía de cría.